Ingrid Betancourt en el Santuario de Lourdes
Publicado el July 12, 2008 - Archivado en Ingrid Betancourt, Actualidad, Francia, FARC, Colombia |

Rodeada por una nube de fotógrafos, la ex candidata presidencial sigue acaparando los focos de la prensa en Francia. El lunes recibirá la Legión de Honor de manos del presidente Nicolas Sarkozy.
En su visita al Santuario de Lourdes, en el suroccidente de Francia, Batancourt le imploró a la la Virgen para que se produzca otro “milagro” como el de su liberación para que devuelva la libertad al resto de los cautivos que permanecen en la selva colombiana.
“Los rehenes necesitan tu fuerza (…). Haznos rápidamente el milagro de devolverles la libertad”, dijo la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia un mensaje a su “María, querida”, desde la gruta de Massabielle.
La ex candidata, que lleva en la muñeca el rosario de cáñamo y botones que fabricó en su cautiverio, dio las gracias a la Virgen por “la oportunidad de estar aquí”.
El pasado día 2, después de más de seis años de cautiverio en la selva, Betancourt fue liberada junto a otros 14 rehenes en una operación del Ejército colombiano.
“He esperado tanto este momento”, dijo hoy Betancourt, que proclamó tres veces “te quiero” a la Virgen.
María fue “fundamental” para ella en la selva: en el ambiente de “soledad espiritual” en que se hallaba y rodeada de “enemigos agresivos”, la “única persona” a la que podía “hablarle, interiormente, era la Virgen”, ha explicado en diversas ocasiones desde su llegada a Francia hace ocho días.
La ex rehén, que descubrió la Biblia y la Virgen durante su secuestro, se recogió en dos iglesias emblemáticas de París el pasado domingo y el mes próximo será recibida en Italia por el Papá.
Betancourt, que llegó el viernes a Lourdes con su madre, sus dos hijos y su hermana tras una semana de torbellino mediático y de homenajes en París, fue a rezar hoy sola en la capilla de la Adoración antes de acudir con sus familiares a la gruta de las apariciones de la Virgen en torno al mediodía.
Rezó el “Ave María” por los rehenes y la libertad, junto al obispo de Lourdes, Jacques Perrier, y puso las manos en la roca de la gruta, como hacen los peregrinos en este santuario, que celebra este año el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen a Bernadette Soubirous.
El Tiempo
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