Por Amor: Un amor distorsionado, una confesión inconfesable
Publicado el January 30, 2007 - Archivado en Política, Opinión, Hugo Chavez, Chávez, Venezuela |

A tan sólo mes y medio después de las elecciones del 3D, la conmovedora campaña del presidente, que logró confundir y ganarse a los que todavÃa no creÃan en él, ha perdido su vigencia. Por y con amor prometió que gobernarÃa. Esto al parecer se le olvidó. Pero, ¿qué pasarÃa si el presidente confesara de qué amor verdaderamente hablaba? Por amor al poder, quise ser presidente. Por amor a mi ambición, me hice golpista y fui puesto preso.
Por amor y abnegación de mis sueños de gloria, fui candidato presidencial, me hice el mejor populista, creyeron en mà y me hicieron presidente. Por amor a mi hedonismo presidencial, me convertà en un experto manipulador hipnótico; aprendà a persuadirlos con mi discurso y a convencerlos de mis mentiras. Por el ardor frenético de liberar las pasiones que me han controlado toda la vida, el odio y el resentimiento fueron, son y seguirán siendo el combustible venenoso que pone en marcha este proyecto en contra de la clase media-alta, a caso, ¿nuestros hermanos?
Por amor a su aceptación, la propuesta de un gobierno mejor, esto es, por y para su bienestar, sólo ha sido la fachada, un escenario para ganar su apoyo incondicional. Mi verdadero deseo es eliminar a la clase social que tiene bienes; ustedes, pueblo mÃo, han sido la excusa perfecta, el medio y sólo el medio para acabar con ellos. Por amor a mis necesidades de perpetuarme en el poder, omità en mi pasada campaña presidencial mis verdaderas intenciones maquiavélicas que tenÃa y sigo teniendo para el paÃs.
Por amor a obtener el poder absoluto, terminé por corromperme absolutamente. Por amor a hacer lo que quiero cuando quiero, necesito acabar con los tres poderes del Estado, pilares fundamentales de un gobierno democrático. Por amor a imitar a mi Ãdolo Fidel Castro, la ley habilitante me permitirá encarnar el poder legislativo y ejecutivo a la vez. Nada ni nadie me podrá impedir que se cumplan las leyes que dictamine.
Por amor a mi proyecto totalitario, les he hecho creer que el marxismo y el cristianismo pueden hermanarse, cuando en verdad ambas ideologÃas se oponen y se excluyen una a otra; les he hecho creer, también, que soy noble, sensible, muy humano y solidario con los necesitados. Pero sobre todas las cosas de las cuales me burló en mi soledad y por su inocencia, es que les he hecho creer que esa bella fantasÃa de la que les hablo todos los dÃas sea realizable.
Por amor a mi salud como presidente, debo comenzar a hablar de ustedes y dejar de hablar de MÃ, debo comenzar a proclamar vacÃas promesas, debo arremeter contra la burguesÃa y contra el imperialismo. ¡Por amor a Dios!, no se dan cuenta que ustedes no son la razón de ser de Mi revolución, que he logrado que odien a sus hermanos venezolanos, que seguirán siendo pobres, que sufro de un amor distorsionado y que les he hecho una confesión inconfesable….
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